28467958_10160092782690367_5183863511515660288_n

En esta foto : presumiendo un desayuno hecho por el mejor novio del mundo. (Así me consienten los fines de semana).

¡Hola a todos! Espero que se encuentren muy bien. El regresar a escribir me ha costado mucho trabajo sin embargo estoy tomando mis baby steps, un pasito a la vez…

Me impresiona que tan rápido se pasa el tiempo, y también como en nuestro a día a día a veces por trabajo, por estrés, por preocuparnos por cosas que no importan, por estar tristes, por querer cambiar lo que no podemos o por lo caótico de nuestras vidas se nos olvida ser felices.

Hace un par de semanas fui a revisión de mi tesis de maestría y vi a una muy buena maestra quien noto un cambio peculiar en mi persona. De esos cambios positivos, que quizás yo no había notado después de un agridulce 2017.

Me notó un poco más madura y centrada a lo que yo respondí que la muerte de mi padre me había tocado mis fibras más sensibles y me había dado un cambio 360º a mi vida. Me di cuenta que era verdad, que estaba madurando que este desafortunado evento que me ha costado llevar a traído cosas en mi que no veía antes. Sin embargo me di cuenta también que estaba olvidando el dejarme ir y aventarme hacía la felicidad en la vida en general. Creo que por un momento quise aislarme de muchas cosas pero no me estaba permitiendo ser feliz por que mi tristeza parecía tan grande.

Estoy en un muy buen momento, gracias a la vida, a dios, al universo o ese ser que esta allá afuera cuidando de nosotros por mandarme  a mi novio y a nuevos amigos que han sido un gran apoyo en estos tiempos tan difíciles.

Ahorita estoy disfrutando el vivir en pareja, con el mejor hombre del mundo mundial. El que sabe hacerme sonreír todos los días, el que me cocina los desayunos más deliciosos del mundo y se toma el tiempo para decorar el plato para que parezca un platillo del restaurante más nice que exista. El que me trae girasoles gigantes cuando me enfermo o solamente por que le nace tener esos pequeños pero grandes detalles. El que me soporta hasta los días que no me aguanto. En mis días tristes, en mis días felices y en mis días que amanezco enojada con la vida. Al final del día verlo regresar de la oficina y saber que estaremos juntos viendo películas, comiendo helado o simplemente tirarnos en la cama y no hacer nada me llena como nada en este mundo. El decorar nuestro ahora departamento juntos es y será una gran aventura. Una aventura maravillosa que jamás pensé que se daría en mi vida, así que quiero vivir mi vida al fullest sin mirar atrás. Así mismo retomando el blog poco a poco. Solamente un pasito a la vez.