Captura de pantalla 2017-11-03 a las 12.46.57

Hace unos ayeres quise emprender en moda particularmente en bolsas de piel. Lo cual no resultó como lo había imaginado. Terminé perdiendo dinero, y tiempo por no comprender las bases del emprendimiento y tener conocimiento nulo de materiales, proveedores y producción.

Era más mi entusiasmo por el proyecto, que verlo desarrollado de manera tangible. Después de mil muestras mal hechas y discutir con el productor por que mis muestras regresaban mal cortadas, rayadas con pluma e incluso con demasiada merma me di por vencida.

Hoy en día me encuentro de nuevo tratando de emprender, ahora con una maestría de moda y mercadotecnia terminada pude darme cuenta que no solo es el entusiasmo de emprender y creer en tu marca. Son los factores externos e internos que tienen que ver con ella y su desempeño.

Para comenzar pensaba que mi producto era único, cuando en el mercado existían más diseñadores, más marcas, mejores materiales, y productores expertos en bolsas de piel. Tenía cero conocimiento de la competencia, y sentía que lo que yo proponía iba a funcionar solamente por su bonito diseño, dejando atrás su funcionalidad.

Años después me encontré trabajando en una marca dentro de este segmento, y comprendí que yo no era la única con este problema. La marca (cuyo nombre no se mencionará en este post) carecía de innovación, y estaba casada con su producto que era key ítem (unas cajas forradas con piel). Los dueños sentían que las cajas funcionarían como producto estrella por los siglos de los siglos, pero no se daban cuenta que la demanda y las necesidades del mercado era otra.

Ahora sus compradores potenciales eran jóvenes de mi edad o entrando en el cluster Millenial (y no todos deben vender a este nicho sin hacer un análisis de mercado). Ellos no querían comprar cajas, querían comprar bolsos de piel que los hiciera sentir únicos y diferentes con diseño innovador y hecho en México.  Los precios para este cluster eran no viables en costo y los diseños carecían de innovación. Se diseñó una linea nueva para este cluster pero la fijación de precio era errónea. No pidas ser el próximo Louis Vuitton mexicano sin estar posicionado. La realidad es que yo no iba a pagarlo y creo que eso se veía reflejado en ventas por que el target tampoco lo veía viable para consumir.

Continuará…