Últimamente me he dado cuenta por alguna extraña razón que cuando entras a los 30 nos volvemos como más achacosos jajaja no sé si soy yo solamente o a ustedes ya les ha pasado.

Un golpecito se vuelve en un esguince, un dolor de columna se convierte en una contractura. Las ojeras se vuelven tus mejores amigas, por que ADULTO!!! todo de estresa y tienes mil pendientes. (ya sí vives con alguien eres señora de la casa, automáticamente te conviertes en la administradora del hogar que si falta x cosa del super, si se te olvido pagar el recibo de la luz y te la van a cortar.. ) Nunca nadie me dijo que ser adulta me conllevaría un sin fin de responsabilidades que antes no pasaban por mi mente.

A eso hay que sumarle el estrés laboral, creo que me volvería loca si no tuviera mi hora de terapia semanal.  Hay días que no quiero jugar a ser adulto!

La realidad es que es un hecho que tu cuerpo cambia, algunas cosas no están en su lugar. Las arrugas comienzan a salir, y de un día a otro no entiendes por que uno de tus ojos se ve más cansado o ligeramente más cerrado que el otro.

Tu metabolismo cambia, ya no puedes comer como cerdi y no engordar. Ahora bajar de peso es más complicado. De pronto esa llantita o esa grasita no se deshace con una ida al gym. Ahora quieres ir al plástico a que te de una manita de gato. Que se vale pero no esperabas que fuera tan pronto.

Los viernes ya no quieres salir por que estas tan cansado que el mejor date ever es netflix and chill. No es que te vuelvas más antisocial al contrario todo quieres hacerlo en casa, como cenas y haces cosas de señores. Te vuelves un poco más hogareña, ya no estas para el antro creo. Y no tomas tanto por que las crudas que te dan ahora no son como las de los 20’s.

El cuerpo nos da señales todo el tiempo, y solo tenemos uno así que hay que cuidarlo. Quizás algunos de mis achaques son mentales, pero otros creo que si tienen que ver con la edad. Lo mejor para prevenirlos es tener un buen balance en nuestras vidas, tanto físico como mentalmente. Hacer ejercicio con regularidad, tener un rato o una actividad zen (estar sola a veces es bueno) la meditación es buena opción, también cuidarnos de lo que comemos o tener un buen régimen alimenticio.

Acostumbrarme a cuidarme más a esta edad ha sido toda una aventura. Pero creo que hacernos un check up total es bueno de vez en cuando para prevenir.