No sé cuantas veces en el año me he disculpado por desaparecer y dejar este espacio un poco abandonado. Ha sido un año pesado, difícil pero de mucho aprendizaje. Estamos a casi un año desde la partida de mi papá y hay días que se siente como ayer. Hoy en la mañana desperté y vi que el día no pintaba para estar dando vueltas en la calle. Hace frío y llueve por ratitos. Estuve dando vueltas en el departamento y analizando mi vida. Caminando de habitación en habitación me di cuenta que en todo el año estuve acumulando cientos de cosas. Desde recibos de compras, libros, basura, bolsas de plástico, revistas viejas, papeles y pilas de papeles. Sentí por un momento que mi estudio estaba nadando en un mar de cosas que día tras día parecían apilarse y apilarse más. A tal grado que era tan fácil llegar y apilar más cosas con el pretexto de quitarlo y acomodarlo después. Hoy me cansé.. me cansé de ver pilas de cosas, de guardar lo que no necesito y descuidar mi espacio de trabajo. Sentí que mi estudio me asfixiaba! ya no era mi lugar feliz, se había convertido en el cuarto del abandono. Y me pregunté si parte de mi se estaba abandonando igual inconscientemente. Así que me puse a sacar todo, a acomodar todo y poco a poco mi estrés y desencanto fueron desapareciendo.  Hoy ocupé ese marco arrumbado que compré en Amazon para poner una foto de mi papá y por fin darle un uso. Hoy me deshice de miles de papeles y basura que ocupaban espacios innecesarios y saben que.. una hora después se sintió como magia. De pronto algo en mi hizo click! Deje de sentir una presión interna que no entendía de donde venía. Solté todo lo que no necesitaba para darle espacio a nuevas cosas en mi vida, y acomodar las que son importantes. Creo que ha sido el mejor ejercicio zen que he hecho en el año y fue tan sencillo como tomarme media hora para sacar lo que no necesitaba en mi vida. También me di cuenta que al sacar cosas de mi vida no solamente se siente bien quitarse una carga negativa de encima. Eso también sucede con todo lo que nos rodea dentro de nuestro espacio vital. Es válido sacar de nuestras vidas a personas negativas! por qué la necesidad de acumular falsos amigos, pseudo familiares que ni te tratan como familia, y personas que les molesta verte feliz después de tanto pinche drama?! a veces sentimos que esas personas son necesarias en nuestras vidas y queremos quedarnos acumulando los recuerdos de esa “amistad” o lo que sea. Y creo que no es justo. Todos tenemos derecho a comenzar de nuevo, a decir estoy hasta la madre de “x,y,z” y hoy quiero mandar todo a la chingada para mañana levantarme de nuevo y echarle ganas como pueda, en mi tiempo y espacio personal. Así que no subestimen la pequeña pero gran acción de hacer limpieza en sus vidas. Suelten aquello que ya no necesitan, que no les aporta nada, que ya no funciona, tiren aquello que está roto, aquello que no sirve más y que ya no corresponde en este momento a tu vida.